16/04/ 2020|

CASAS FELICES Y SANAS “YO ME QUEDO EN CASA”.

Después de varios días en casa, empezamos a darle vueltas a cómo podíamos aportar nuestro granito de arena para mejorar nuestros hogares durante este largo confinamiento. Así que nos propusimos enumerar esos pequeños gestos que nos podían ayudar a sobrellevarlo, haciendo de nuestras casas espacios más saludables, confortables y como consecuencia más felices.

Durante todo el confinamiento vamos a ir haciendo pequeños artículos, con propuestas que os ayudarán a convertir vuestra casa es espacios felices, confortables y sanos.

Así que manos a la obra.

NUESTRA CASA RESPIRA

Por desgracia no todos nosotros tenemos un jardín, una terraza, o ni si quiera un balcón al que salir a respirar aire puro durante estos días. Muchas veces contamos únicamente con el aire que tenemos en casa, y por desgracia, en muchas ocasiones no es de la mejor calidad.

De hecho, a nuestras casas les cuesta respirar debido a los materiales convencionales con los que se han construido y acabado. En muchos casos, nos encontramos con distribuciones ineficaces, materiales poco eficientes, pinturas plásticas, suelos porcelánicos, resinas, colas, mobiliario sintético, etc. Así que nuestras casas han perdido la capacidad de respirar. Nuestro propósito es ayudaros a recuperarla.

En primer lugar: Ventilar, ventilar y ventilar! Siempre que podamos, y ahora más que nunca, abramos las ventanas. Es el gesto más sencillo y beneficioso que podemos hacer por nuestro hogar. Abrir y que entre el aire fresco.

Si tenemos la suerte de que nuestra casa tiene ventilación cruzada, es decir, ventanas colocadas en fachadas opuestas que generen una corriente de aire en el interior, podremos renovar el aire del interior con mayor facilidad.

Lo ideal sería abrir ventanas cruzadas, de forma que corra el aire seguro, pero si esto no es posible… Da igual, abramos las ventanas! Que entre el aire y el sol a todos los rincones de la casa. Con este simple gesto, podremos mejorar la eliminación de los gérmenes que se encuentran dentro de la vivienda, procedentes de humedades, condensaciones, etc; Desaparecerán los malos olores, y nos regulará la humedad de la vivienda, que es uno de los peores enemigos para nuestra casas.

 

¿POR QUÉ ESTORNUDA NUESTRA CASA?

Imaginaos que nuestra casa es un ser vivo que necesita respirar. Pero la llenamos de elementos que van ensuciando poco a poco el aire: con productos de limpieza, perfumes, formaldehidos (gases volátiles), colas, pinturas … Sabéis lo que le sucede? qué se congestiona y nosotros con ella.

Para evitar que el aire de nuestras viviendas se contamine, debemos de tener en cuenta varias pautas:

Limpiar bien todos los filtros de los sistemas de ventilación. Con especial atención y esmero si la vivienda ha sido reformada recientemente. Es más fácil que estén llenos de polvo. Y en cuanto pongamos en marcha radiadores, aires acondicionados, etc. llenarán el aire de partículas de polvo en suspensión, que inhalaremos nosotros mismos.

Evitar utilizar productos de limpieza tóxicos. Especialmente ahora, que estamos todo el día en casa. Sustituye los productos de limpieza convencionales y olorosos por otros naturales; como vinagre de limpieza, bicarbonato, aceites esenciales (de limón, pino…). Esto desinfectará y ayudará a tener un buen olor en nuestros hogares.

De las pocas cosas buenas que está teniendo el confinamiento, es que muchos de nosotros tenemos más tiempo para poner en práctica algunas aficiones como las manualidades. Vamos el tan de moda DIY (do it yourself). Pero es  importante evitar pintar con productos tóxicos como barnices y pinturas derivadas del petróleo. Si queréis hacer bricolaje en casa, hazlo siempre con productos naturales; como aceite de linóleo, pintura a la cal…

Nos están recomendando constantemente la importancia de crear y mantener rutinas: que nos aseemos, que hagamos ejercicio,  que limpiemos la casa…  (seguro que muchos nunca la han tenido tan limpia como últimamente… de puro aburrimiento).  ¿Y cómo os podemos ayudar  con estas rutinas?Pues os recordaremos algunas pautas.

La más importante ya la hemos dicho, que es ventilar la casa de dos a tres veces al día, sobre todo si haces ejercicio en el interior. Tratar de evitar condensaciones de humedad, por ejemplo, después de la ducha (ventilar el baño), al cocinar (encender el extractor), al secar la ropa (tratar de tenderla en zonas exteriores de la vivienda), etc.

Quizás vivas en una casa nueva, y todavía no se ha secado la humedad de la obra; o ha sido pintada recientemente con pinturas o barnices convencionales.  En cualquier caso,  presta especial atención a la ventilacíon. Incluso más veces al día de lo habitual. Y combínalo con la calefacción para ayudar a secar y limitar el período de emisión de disolventes tóxicos.

 

EL CALOR DEL HOGAR

En realidad estamos hablando durante todo el artículo de lograr un mayor confort ambiental en nuestra casa. Pero parece que este término lo tenemos asociado únicamente a la sensación de calor, al confort térmico. Y es que la temperatura a la que mantengamos nuestra vivienda va a ser fundamental. Y con mayor importancia en estos momentos, ya que la temperatura de nuestra vivienda es crucial para que nuestro sistema inmunológico esté activo.

Para ello si es posible, debemos evitar que haya la misma temperatura en todas las estancias. Los espacios que hayamos destinado al teletrabajo y las zonas de dormitorios deben estar a menos temperatura que el resto de la casa. Esto nos permitirá optimizar la oxigenación del cuerpo. Eso sí, tampoco debe haber cambios bruscos de temperatura en el hogar.

Para tener un buen descanso es aconsejable dormir en un ambiente fresco. Mejor sentir que necesitas ese edredón precioso que ya guardaste, que tener que destaparte sofocado en mitad de la noche. No olvides que mientras dormimos necesitamos más oxígeno de lo normal.

 

LA LUZ DE NUESTRO HOGAR

Hoy más que nunca, somos conscientes de que la luz del sol es vital nosotros.

Estar en contacto con el sol nos ayuda a llevar esta situación con más vitalidad y mejor humor, nos aporta luz y alegría.  Pero además, nos ayuda a marcar los ritmos biológicos que influyen en la calidad del sueño.

Por eso la temperatura de la iluminación de nuestra casa debe complementar a la luz del sol cuando esta no sea suficiente, pero siempre evitando la luz artificial. Dejemos que la luz natural entre en nuestras casas en la medida de lo posible.

Ahora que no salimos a la calle intenta que te dé el sol en el cuerpo, aunque sea un ratito, es la forma de sintetizar la vitamina D.

Cuando necesitemos luz artificial por el día utilizaremos luz blanca, de unos  4.000 y 6.000ºK. Esta luz nos mantendrá activos y despiertos. Pero según nos acerquemos a la noche es recomendable pasar a luces más cálidas, para que la melatonina y el ciclo circadiano no se vea alterado y podamos tener un sueño profundo y reparador.

Por eso también es conveniente evitar Tablets o móviles antes de dormir.

Utilizar bombillas con luz muy cálidas para las mesitas de noche (y sobre todo para los pequeños de la casa). Si la utilizamos para levantarnos a media noche para ir al servicio o beber agua, de esta forma no interferiremos en la producción de la melatonina, una hormona que se encuentra de forma natural en nuestro cuerpo y que estimula la secreción de la hormona del crecimiento.

 

NUESTRA CASA, UNA ANTENA!

Ahora queremos estar más conectados que nunca con todos nuestros seres queridos, estar informados de las noticias… pero todas las tecnologías sin cable funcionan mediante ondas electromagnéticas que son dañinas para el organismo. Es importante seguir estos pequeños consejos para evitar la saturación  de las hondas electromagnéticas.

Desconecta el wifi y el resto de sistemas transmisión de datos inalámbricos (Smart tv, portátil con conexión, estación meteorológica, nuevos electrodomésticos con wifi incorporado…), al menos cuando no estén en uso o durante la noche.

Olvídate del teléfono fijo inalámbrico y vuelve al teléfono tradicional por cable. Haz uso responsable de la telefonía móvil, aumentará tu calidad de vida actual y futura; hábitos como activar el “modo avión” durante la noche o desactivar el modo “wifi”, “datos” o “bluetooth” mientras no se usan, utilizar el “manos libres” cuando se habla o dejar el móvil alejado del cuerpo son medidas que permitirán librarnos de una importante dosis de contaminación electromagnética producida por nuestros teléfonos móviles.

Desenchufa los aparatos que tengas cerca del lugar de descanso; la lámpara de mesilla de noche, el cargador de móvil en el dormitorio.

 

Esperamos que todo lo que os hemos contado sobre la ventilación, la temperatura, la higiene, la iluminación, etc. en el  hogar os ayude a mejorar el sistema inmunológico y por lo tanto a fortalecer vuestras defensas, pero sobre todo os ayude a hacer fácil estar en casa estos días.

Mímense, cuiden su hogar…… el próximo día, color texturas, trastos …..limpiezas energéticas y sanadoras.